* la historia empieza aproximadamente 1500 años después de la batalla de Endor y la caída del imperio galactico.
Goodwill.
Cuando hace un poco más de 40 años Maximilian Goodwill –alias Sterling-, un piloto joven y experimentado y asiduo corredor de carreras de vainas, tomó la empresa de su padre, se encontró que la pequeña empresa de naves familiares se había transformado en una compañía próspera y cuyo diseño de cazas estelares iba en ascenso gracias a los motores Omega G112, de pequeño tamaño y gran capacidad sublumínica.
Su padre, Henry Goodwill –alias Global-, era un visionario y antes de desertar de la empresa para dedicarse a las carreras de vainas en algún planeta del circulo exterior, le legó no solo una sólida estructura corporativa sino un cúmulo de datos de futuros proyectos a cargo de un grupo de técnicos de confianza y administrativos serios dirigidos por la reservada y estricta Administrado Hayes.
Fue así que dejo casi de lado su pasión por el vuelo y la velocidad, para encargarse de la compañía Omega Goodwill, que empezaba a diversificar lentamente en al área del viaje hiperlumínico, distribuyendo los escasos hiperimpulsores DV 0101 y Magda 96 en sus nuevos modelos de cruceros de carga.
En esa época la empresa empezó a tener verdadera importancia dentro de los círculos de la Corporación Ingenieros Corellianos donde está ubicada la sede principal de la compañía.
Varios años después y en un fin de semana libre conoció a la ingeniera y piloto de pruebas Zen Parino, de la cual se enamoró y no descansó hasta que la hubo conquistado. Se casaron casi 2 años después y el día anterior a la boda Zen recibió su bautizo de vuelo con el que recibió el nombre de “Miriya”.
Al poco tiempo tuvieron a su primer hijo Magnus “Fokker” Goodwill al cual le siguieron Sthepen “Hunter”, Azonia “Myung”, Kyuzou y Lynn “Dana”. Con lo cual el clan Goodwill cerró la producción en esta área. A medida que crecían los miembros de la familia elegían roles dentro de la empresa estudiando administración, asesoría financiera, ingeniería y mecánica naval principalmente. La única excepción fue Kyuzou “Anatta” Goodwill quien fue pedido para su instrucción como Jedi por el caballero Mail Hunt, amigo cercano de Maximilian.
Tras una conversación familiar entre padres e hijos toman la dura decisión de aprobar la petición del caballero. Kyuzou, de apenas 2 años, es enviado con el caballero a Coruscant para que comience su entrenamiento como Jedi. Kyuzou no visitaría su familia hasta 10 años después.
En el templo.
Kyuzou se adaptó lentamente, siendo instruido por caballeros de pacientes y con empatía que le hicieron olvidar su anhelo por su madre especialmente, dándole sus primeras lecciones acerca de la Fuerza, la galaxia y la disciplina de un Jedi.
A la edad de 6 años Kyuzou era un niño avanzado y bueno, tenía la disciplina jedi en su corazón, pero era un poco distante y frío. Eso se refleja en que no reflejo emoción casi tras la muerte del ya viejo maestro Mail Hunt. Según lo que dijo el niño posteriormente, debemos alegrarnos por quienes se unen de manera natural a la Fuerza. Sin embargo, no había tampoco asomo de alegría en su rostro.
El caballero Galen Excal, amigo y confidente de Hunt, asume la instrucción principal del joven. Galen permite a la familia Goodwill observar a su hijo de manera discreta.
A la edad de 8 años Anatta empieza a demostrar cierto talento con el uso de dos sables de luz en el combate con Velocidades y algunos combates de instrucción en Shii-Cho. Sin embargo, su talento natural desde esa tierna edad era claramente el Ataru donde se podía admirar una increíble destreza natural. Sin embargo, a la edad de 10 el muchacho entendió la necesidad de comprender los rudimentos del elegante Makashi y del estilo ofensivo y casi desconocido Juyo. Fue este último estilo el que lo acercaría peligrosamente al lado oscuro durante la Guerra de Bespin.
El calor del hogar.
Cuando Kyuzou tenía 12 años el caballero Galen veía que el joven jedi se había desarrollado física e intelectualmente de manera adecuada para un futuro guardián, era de los pocos niños de su edad que no cuestionaban ciertas enseñanzas u órdenes de sus maestros. Sin embargo, era en extremo cauto con sus emociones y relaciones eso era un problema para su futuro, de hecho Galen pensaba que un desafío real o la tensión extrema podía hacer estallar una olla a presión en el futuro.
Al fin decidió, tras severas consultas con varios maestros e instructores, llevarlo a pasar un tiempo con su familia. En un principio el muchacho se encontraba incomodo y se sentía fuera de lugar, a pesar que sus padres trataban con ahínco de hacer que se sintiera a gusto en Corellia. Increíblemente fue una fuerte discusión con sus hermanos lo que terminó su apatía y le enseñó el llanto, fraternidad y el camino del arrepentimiento al joven jedi.
Tres meses después Kyuzou aprendía de Ingeniería naval y volaba sus primeros speeder por si sólo, además de celebrar su bautizo de vuelo con el que asumía el nuevo nombre de “Anatta” como suyo, dado como era tradición por el viejo droide de combate de la familia: “Agamenon”.
Kyuzou “Anatta” en un poco más de un año dejó de ser un ser solitario y frío, para transformarse en un muchacho comprometido con los seres vivos y conciente de su responsabilidad verdadera como jedi. Sin embargo, siente inseguridad acerca de si ser jedi. Esta inseguridad le somete a serias dudas acerca de su vida que son resueltas cuando ayuda a rescatar a una familia en las playas de una solitaria isla en Corellia.
Al siguiente día se presenta ante el maestro Galen pidiéndole que le instruya mejor y que estaba listo para partir donde fuera necesario.
El camino a Bespín y a la guerra.
La estadía con su familia fue intensa y Anatta la disfrutó y aprovechó de la mejor manera. Adquiriendo su afición en la construcción de cazas estelares y el estudio de la industria naval. Sin embargo, su momento en Corellia terminó cuando tuvo que acompañar a Galen Excal, su instructor, enviado a Bespin como embajador adjunto jedi.
Un año después y ante los serios disturbios en el planeta –olvidado por la república el último siglo- Galen y su discípulo fueron nombrados protectores del sistema. El caballero Galen solicitó medio centenar de jedi para restablecer el orden en el planeta, estos fueron enviados al planeta a cargo de Galen.
La Guerra de las Nubes comenzó un año después y enfrentó a un par de ciudades de las nubes que se querían hacer con los derechos comerciales de gas del planeta contra la alianza unida. Un pequeño destacamento republicano liderado por el general en retiro Aqxu Wallace apoyado por el medio centenar de jedi tuvo que reestablecer la normalidad y evitar que la producción de gas cayera en manos de los sectores duros apoyados por su armada de droides y raidens, este último un semi-droide con gran capacidad de combate.
La gran fuerza de combate del droide raiden hizo que Anatta fuera prefiriendo en esos años el Juyo en su lucha con sable luz en sus continuos combates contra este tipo particular de droides. Sin embargo, el estilo necesita una gran sabiduría y experiencia ante el poder e incluso ira que requiere el Juyo en su continuo uso. Su inexperiencia le pasó la cuenta en uno de los últimos combates en que se dejó llevar por el miedo y la pasión. Estuvo el joven padawan varios días perdido en las sombras, combatiendo sus propios temores y su creciente violencia hasta que se encontró con una partida de sus más acérrimos enemigos, los radien.
Un radien es básicamente un soldado humano que ha decidido mecanizarse al máximo, transformándose en un superdroide de guerra con una capacidad destructiva enorme. Fue a estos 4 superdroides a quien Anatta derrotó gracias a la sorpresa y la estrategia, sin embargo, al fin dejó el Juyo de lado y logró inutilizarlos sin arrebatarles sus vidas.
Luego de eso, y estando frente a los droides debía decidir que hacer con ellos. Si los ahí morirían o podrían ser rescatados, con lo que podrían matar mucha más gente en el transcurso de las batallas. Anatta se enfrentó en su mente contra su más oscura personalidad, ese desafío le indicaría que clase de hombre quería ser.
Unos días después el joven jedi manejaba un carguero robado lleno de prisioneros, entre ellos 4 droides de guerra listos para ser interrogados.
La guerra de las nubes terminó cerca de un año después con el triunfo de los jedi y las fuerzas republicanas y a pesar que la mayoría de las fuerzas enemigas fueron vencidas, muchos raidens ahora son mercenarios en diversos lugares de la galaxia.
Tras ayudar en la reconstrucción de Bespin, Galen y su discípulo retornan a una disociada orden con una precaria relación con la república siendo asignado Galen a la Chu’unthor 2.
Aventuras en Solitario.
Tras la permanencia de Galen en Chu’unthor el joven padawan jedi viajó por la galaxia esperando ser nombrado caballero, hecho que no se daba por el caos en que estaba sumergida la Orden.
Viajó a Coruscant junto a otros dos caballeros a recuperar parte de los tesoros del vacío templo, información y reliquias escondidas en diversos lugares del lugar. Luego lo que encontraron fue llevado a Ruusan y a Chu’unthor.
A continuación viajó por petición de Mizuka Vandô a un planeta desconocido, donde según esta Jedi se encontraba una gran biblioteca holocrónica jedi que había sido supuestamente escondida por los jedi en la era anterior al imperio. El planeta resultó ser Korriban, información que hasta el día de hoy desconoce Anatta. Mizuka murió al adentrarse en un templo sith, obsesionada con la búsqueda de la biblioteca holocrónica, Mientras que Anatta, tras ser perseguido y dado por muerto por los guardianes del templo logró salir gracias a la ayuda de un guerrero sith llamado Mogart Korzun.
Morgat -sentenciado a muerte por los sith- junto con el joven jedi cruzaron desiertos, valles y cuevas para llegar hasta la nave de el primero, custodiada por Halim el domador de bestias. Este último poseía un pequeño y estropeado holocrón jedi que le había permitido aprender una técnica ara dominar animales mediante la fuerza. Consiguieron burlar a Halim y Anatta robar al domador el holocrón jedi, logrando así llegar a la nave y salir del planeta.
Después de eso viajaron a Telos, donde según el holocrón había un pequeño templo jedi. Aquí Morgat se separó de Anatta, harto de conocimientos acerca de la fuerza, mientras que Anatta viajaba por el planeta en busca del supuesto templo jedi. Al final dio con una estructura en uno de los helados polos del planeta, sin embargo, se trataba de una especie de academia abandonada ahora habitada por una especie de jayanes de los hielos. Después de enfrentarse a una serie de peligros logró dar con una cámara donde se encontraban quizás el tesoro del que había hablado Mizuka Vandô, no obstante, en las paredes de aquella amplia cámara de meditación descansaban decenas de holocrones sith aún activos, sus guardianes despiertos. Tras una lucha de voluntades, Anatta logró destruir los holocrones y salvar a duras penas los holocrones de dos historiadoras jedi, tras lo cual decidió dejar aquel lugar perdido en el olvido. Dentro de estos holocrones, la pieza más fundamental tal vez fue el redescubrimiento de un antiguo poder que suprimía los efectos de la fuerza en un individuo y otros poderes poco conocidos como meditación de batalla y prácticas con el sable de luz, demás de historias acerca del tiempo en que fueron construidos los holocrones.
Luego de eso viajó al centro de la galaxia y visitó Corellia donde empezó a trabajar junto a un par de droides en un caza prototipo con el compromiso de pagar los gastos asociados a la investigación y puesta en marcha a sus padres.
Tras una estadía corta en su hogar cruzó la galaxia hasta Nar Shaddaa donde se estableció mientras se escondía de la armada escudo. Fue aquí donde conoció a un grupo de refugiados de los sectores abiertos atrapados en el enfrentamiento de dos bandas rivales, Anatta conmovido por la situación decidió ayudarle junto al bendu ithoriano Xeviar y liberarlos de la opresión de estos rufianes. Sin embargo, esta ayuda hace que se haga de la enemistad de un clan Hutt, los cuales le ponen precio a su cabeza en medio millón de créditos poco antes que el joven jedi abandone el planeta.
Galen, un par de meses después, le encomienda la misión de explorar ciertas zonas del planeta Ilum. En su camino pasa por Coruscant por unas refacciones en el mercado negro para su prototipo y es seguido a Ilum por tres caza recompensas. La cacería y el combate con los tres cazadores en Ilum casi le matan, pero logra sobrevivir gracias a la ayuda de una maestra llamada Riannon y su padawan Myrime Undyn.
Juntos logran reducir al grupo y explorar el planeta hasta dar con el sepultado templo jedi caído durante la Guerras Clon. Los 2 padawan juran a la maestra guardar el secreto hasta la reconstitución de la Orden. Posteriormente los tres jedi viajan a Nar Shaddaa a hacerle una vivita de poca cortesía a un clan Hutt, quienes cancelan la recompensa. Sin embargo, Lorac -la líder del clan Hutt de Husat- últimamente busca a un par de discretos y experimentados cazarrecompensas para hacer el trabajo.
Luego de esto sigue viajando entre Corellia y Russan y varios destinos poco conocidos como Hereden, Afamar, Gle Anselm, Bespin, Taris, Katarr y Ernphidal, entre otros. Siempre cumpliendo encargos de Galen, su instructor.
El encuentro con los Héroes de Munnilinst.
Tras una temporada en Corellia, Anatta visitó a Galen en Russan. Fue aquí que el consejo habló de buscar a los caballeros más experimentados y a los maestros que circulaban en la galaxia para lograr acuerdos entre las facciones disidentes. Anatta que anhelaba constatar la sabiduría y la instrucción de los maestros jedi decidió ofrecerse para la misión de búsqueda.
Había escuchado de varias reuniones y concilios jedi en distintas zonas del anillo exterior, así que se encaminó apresurado en busca de todo aquel jedi que pudiera encontrar.
Finalmente con mucha suerte dio con algunos de los jedi más destacados de la galaxia, siendo el maestro Vel’roo el más prominente. Junto al celebre jedi encontró a otros personajes a los cuales se les creía muertos, como los caballeros Kee Odo Lit y Karr Heavenrunner, el brujo Sigbar, el solado de elite Aiken Drumm y el gran piloto Tótem.
Rápidamente creo una base de datos para registrar todo lo que pudiera de estos singulares personajes, con tal de que los registros estuvieran a salvo para posteriores generaciones en algún templo jedi
En Tatooine fue ordenado caballero jedi por el maestro Vel’roo.
Un bendu más.
Tras el último gran concilio jedi en Chu’unthor 2, Anatta decidió pasar a ser un bendu como lo hacía su maestro y la minoría de los jedi en el concilio. Dejar atrás ser parte de la Orden le dolió, se sentía arrancado de su hogar. No obstante, no compartía los pensamientos de esos jedi que deseaban alguna clase de poder en la república o moneda de cambio.
Prefería tomar un camino diferente, aunque no descuidar a sus hermanos en la orden. Tras el corto enclave en Corulag en que participaron los poco más de 250 jedi autoexiliados decidió decir adiós definitivo a Galen su viejo instructor. Luego y ante la emergencia provocada por la amenaza de la Armada Escudo, la delicada situación de los jedi en Russan y finalmente la amenaza desde Munnilinst, Anatta decidió cooperar por un breve tiempo con el gran maestro Kee Odo Lit.
Posteriormente viajó a Corellia para despedirse de su familia ya que viajaría con destino desconocido. Parte del tiempo estuvo de ayudando en la construcción de la abadía bendu en un lugar sólo conocido por ellos, que sería el lugar de reunión tanto de aquellos bendu cansados de viajar en la galaxia como aquellos que quisieran compartir sus conocimientos. Además sería un lugar donde acumular toda clase de datos y reliquias relacionadas con la nueva orden.
Luego se supo de Anatta debido a sus viajes donde acompañaba a Amin Aura a sus encuentros con Kee Odo Lit y a ciertos viajes que realizó a Corellia a visitar a su familia así como a dar unas pocas lecciones acerca de la Fuerza a los jóvenes hijos de Aiken Drumm, sin embargo, declinó profundizar en su instrucción para no pasar a llevar al gran maestro jedi y a la Orden, recomendando al soldado llevar a su hijo ante Kee Odo Lit y el consejo jedi de Russan.
Poco más se sabe de Anatta en estos años, excepto que tras abandonar la abadía bendu en Ilum recorrió la galaxia hasta establecerse en Naboo, donde pronto se hizo de un nombre luego de salvar al esposo de la Reina, el príncipe consorte Delian, y al pequeño hijo de la pareja, Nizar, luego que la nave en que viajaban se estrellara en un sector inhóspito del planeta.
Actualmente es uno de los consejeros más jóvenes de la reina en Naboo y viaja frecuentemente a Ilum y ocasionalmente a Russan donde es el representante de los bendu en el Consejo tras la muerte de Amin Aura. El ahora bendu Anatta se dice que es uno de los jedi más diestro en los diversos estilos con sable de luz junto con el ex maestro Riannon Telegondar, Ñigo Calis y el maestro keldor Vel’roo.