sábado, julio 22, 2006

Ne.me.t: Desarrollando a Samael el vampiro.


Satnaupanea Manases.*

Otros nombres: Isamu Kibagami: nombre usado antes de la escisión de Isamu Máscara de Lágrimas. Este último fue quién persistió con aquel nombre de la entidad primitiva. Luego de la escisión, Samael conservó su nombre élfico –Satnaupanea Manases- y su nombre secreto, sin embargo, le es imposible recordar o usar el nombre con el cual fuera conocida su esencia primordial en el lejano pasado. Otros nombres: Balian Atreus, Saif al Sîm al Asad Faris Hashim, Samael Azurblade, Samael el serafín.

Descripción física:
Habitualmente puede usar sus poderes ya sea para pasar desapercibido o dar la ilusión de ser otra persona. Si es necesario también puede cambiar su fisonomía y anatomía por largo tiempo.


Su verdadera apariencia es la de un elfo de facciones hermosas y exóticas, de ojos azules, cabello azabache, y piel en extremo cenicienta. Mide 1, 85 metros y pesa unos 71 kilogramos. Viste usualmente una casaca con capucha negra, unos pantalones grises de camuflaje urbano y un par de zapatos de soldado. En lugares más privados viste ropas holgadas para el entrenamiento de kenjutsu. En el plano espiritual a diferencia de muchos seres su esencia posee la misma imagen, sólo que vestido con ropas holgadas en hermosos diseños.

Cuando se transforma en Samael el serafín, su presencia va más allá de un mortal, alcanzando rasgos de un ser celestial. En el plano material posee un par de hermosas alas blancas, fuertes y flexibles que salen de su espalda y se extienden poco más de 2 metros, el plumaje es denso y posee diseños del paco real en las plumas primarias y secundarias. El serafín puede invocar un aura de dominio capaz de doblegar las voluntades más débiles. En el plano espiritual el serafín posee una potente luz sobre el rostro y en los pies que si se observan detenidamente son 2 pares de alas refulgentes.

Historia: Samael nació en otro mundo, en el continente occidental (similares a China y Japón), ahí aprendió el arte de la espada de su maestro, Okina, un elfo de la Casa de Protección que había adaptado las artes milenarias de los hombres de aquel lugar.

Luego viajó junto a su maestro y su prometida a Oriente hasta un continente desconocido (similar a la Europa que conocemos).

Aquí perdió a su amada y se separó de su maestro. Luego junto a Hagime, un elfo de su tierra natal, empezó una cadena de aventuras que lo llevarían a unirse con el dios Elinad y la orden Vortigerm. Posteriormente tuvo una larga y extraña relación sentimental con una vampiresa.

Más tarde huiría de los esbirros de un dios oscuro hasta otro universo, esto junto a la vampiresa y una pequeña demonio que adoptaron como hija, a la cual se uniría un joven humano llamado Caleb.

Tras varios años la “familia” quedaría destruida años después con la partida de Ethel, la “mujer” de Samael. Crió a sus hijos y trabajó para heredarles fortuna y una vida prospera. Cumplida esta meta y cansado de su vida en una ciudad humana deja a sus hijos adultos y se marcha a una lejana tierra.

Lejos, en un caserío en medio de montañas nevadas, empezó a crear el arte marcial con su espada que sería conocido posteriormente como Hiratzuki Zero.

Años más tarde vuelve a la ciudad y es contactado por la Orden Vortigerm para liderar la Orden que se establece en Er’rath. Sin embargo, un poderoso demonio ataca el castillo de la Orden y Samael cae defendiéndolo. Sin embargo, el dios Elinad le salva la vida y es enviado en una misión a las oscuras tierras del este.

Ahí empieza a servir al dios y en su nombre y de su propósito justifica la muerte de muchos seres. Incluso decide que la mejor forma de servir a Elinad es transformarse en un vampiro, Simth el primer vampiro le convierte.

La guerra fanática convierte a Samael en una entidad cercana en poder a un dios, pero también la conflagración conduce a la extinción de todo lo vivo, a la muerte de todos los que amaba Samael y al comienzo de un nuevo mundo. En los albores del nuevo mundo Isamu Máscara de Lágrimas decide escindirse de su parte oscura, y de esta división nace Satnaupanea Manases el vampiro –Balian, Hashim o Samael-. Isamu Máscara de Lágrimas se aleja más allá de las estrellas y Samael sigilosamente vaga por el mundo hasta que entra en sopor en una ciudadela secreta construida para el vampiro por Purmina la enana. Ese sueño duraría casi 2 eras.

Luego de miles de años de sueño despierta en una época muy diferente a la que vivió. Ha dejado atrás todo y no tiene nada ni nadie. Ha dejado una vida de tristezas y asesinatos, ahora debe decidir que desea hacer con su no vida.

Tras vagar por los bosques de la región llamada Rakia se da cuenta que no puede vivir desconectado del mundo. Tras un golpe del destino, donde suplanta a un joven mirmidón de la Orden de Heracles, se pone al servicio de los barones Vatra Valcsea.

Sin embargo, con los años, empieza a notar que el mundo está cerrado de alguna manera a las fuerzas del universo y además que algo salió terriblemente mal en el plan del dios Elinad.

Ahora está en la disyuntiva de cómo debe actuar. Huye al desierto de los Alamithas junto a Anton Vatra Valcsea, ambos desterrados, traicionados y perseguidos. Ahí deben planear que pasos seguir a continuación. Ahí conocen al primitivo pueblo del desierto que lucha ferozmente contra los cruzados del kulto y su tecnología mucho más avanzada. Finalmente, ambos –Samael y Alton- terminan involucrándose más y más en una lucha entre el Kulto y el pueblo alamitha que los acogió.

Ahora Samael debe aprender como puede ayudar a un mundo decadente, donde la tecnología parece suplantar al espíritu humano, donde la magia se pierde a medida que el Kulto crece y avanza en su cruzada.

Pensamiento del Personajes:

Er’rath: “Un mundo donde forjé mi hogar. Ahora parece sumergido en la noche y pocos lugares parecen escapar de la sombra. La barrera física y espiritual que envuelve al planeta parece haber sido la causa de este oscurantismo”.

El Kulto: “Una religión hecha a la medida para mantener el oscurantismo mientras un grupo selecto se beneficia de su posición de poder, la terraformación a la que nos someten vacía de espiritualidad el mundo. En mi opinión, pronto la guerra contra los ángeles y la cúpula de poder del Kulto es necesaria para la supervivencia de aquello que hace especial a este mundo”.

Vampiros: “Siempre fueron corruptos en su mayoría. La naturaleza de los de mi tipo siempre tendió a la malicia. Sin embargo, mi desconocimiento del mundo de la noche tras miles de años de sueño no me permite tomar acciones al respecto. Si es que no buscan los caminos de la salvación un día estos demonios de la oscuridad descubrirán que viven al borde de un abismo que lleva a la muerte o al olvido”.

Desierto Alamitha: “Este desierto puede que sea el último lugar para el mundo antiguo en este lado del mundo. Debe ser defendido por el bien de la diversidad y de aquellos que quieren vivir según sus propios preceptos”.

El Pueblo Alamitha: “Estos hombres poseen la fortaleza espiritual e ideológica que falta en el resto del continente. Sin embargo, como yo, nos enfrentamos a la modernidad y a la extinción a manos del Kulto. Muchos piensan que son fanáticos religiosos y primitivos, pero es aquel ideal, aquella manera de ver el mundo y la firme creencia en sus dioses, lo que ha mantenido a los alamithas aún en el camino recto que lleva a la libertad y les da la fortaleza en la defensa de su pueblo”.

Los Ángeles: “Herramientas del Kulto. El mundo les respeta y les tiene miedo. Es por eso que ansió luchar con uno de ellos”.

Los Arcángeles: “Nada sé de estos seres que lideran el Kulto supuestamente. Aunque siempre me ha interesado más de quien son marionetas.”

Humanos: “Los humanos han logrado evitar la extinción y las fatalidades de este mundo. No tengo intención de hacerles daño, sin embargo, esta guerra cobrará muchas de sus vidas. Rezaré porque sean mejores sus futuras encarnaciones”.

Elinad: “El era el dios al que serví fanáticamente. A pesar de mi discurso, en mi corazón sé que ya no serviré tan ciegamente a nadie, sólo a mi mismo”.

Iluminación: “El camino del sabio necesita constancia y serenidad, necesita del compromiso absoluto. El mundo inmediato necesita la fuerza y presteza de un guerrero. Mi propia necesidad puede esperar un siglo”.

Mortalidad: “No añoro la mortalidad. Sólo añoro algo de lo que a ésta puede alcanzar”.

Propósito y Convicción: “Ninguna espada esta suficientemente afilada ni ningún guerrero está suficientemente preparado si no abraza un propósito en esta vida y no tiene la firme convicción que este propósito lo guía y lo libera”.

Violencia: “La violencia es un serpiente que se enrosca en nuestro corazón y lo constriñe si es que no medimos las consecuencias de nuestros actos. Es una lastima que en esta “Era Kultista” las palabras sean silenciadas por el yugo de la coacción, pues, la serpiente crece y sofoca más y más nuestros corazones”.

Anton Vatra Valcsea: “Alguien a quien decidí servir hasta que perdió su voz de mando ante los Rakios. Un compañero al que decidí acompañar luego. Anton tiene una gran responsabilidad ante su pueblo que sufre y muere mientras está lejos, vagando por el mundo clandestinamente. ¿Acaso no se da cuenta que la Revolución debe comenzar en su tierra? ¿Acaso aún no se da cuenta del propósito de su existencia?”.

Soren Álicar: “Un gran Mago y compañero. Un hombre en busca de la verdad que no se encuentra en ninguna parte, pues, hay verdades -y mentiras- para todos en Er’rtah, como yo mismo he aprendido en este largo camino”.

Ian: “¿Quién es este hombre? Un extraño hombre cuya alma pareciera estar contemplando el pasado continuamente. Una espíritu cuya introspección le puede costar la vida si que es no ve las bases de la nueva realidad y de su propia nueva existencia”.

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* La hoja de personaje corresponde a Ne.Me.t, un juego de Rol inventado por uno de los miembros del Circulo Inconcluso y que se basa en Ad&d, pero que mezcla muchos otros juegos e ideas. La hoja esta modificada en altura y peso para Samael el serafín, estas modificaciones también se observan tras el slash en Carisma y Apariencia.

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