Star Wars: La Crónica del Demonio y La Guerra de Sucesión Jedi.
Cuando decidí guiar una crónica de Star Wars estábamos en pleno apogeo de las precuelas de Lucas y en el Círculo Inconcluso reinaba una gran efervescencia –como buenos fanáticos del cine- por disfrutar en la pantalla grande de los duelos de sables de luz y las proezas de la Fuerza.
Era la ocasión precisa me dije. Soy un master que se cuelga de esas emociones, de esas fantasías que rondan tras algunos fenómenos del séptimo arte y que nos hacen delirar con personajes casi míticos y duelos extraordinarios. Ya una vez lo había hecho, tras subirme al tren del Señor de los Anillos y guiar una historia que llevaba a mis jugadores a imitar el heroísmo demostrado en la saga de Peter Jackson. Cosa que mis jugadores hicieron “más que bien”.
Así y con toda la motivación de las películas, y con cientos de páginas en la red dedicadas al tema, me dedique a idear mi historia en aquella galaxia muy muy lejana.
Así llegó a las páginas de mi cuaderno, la que llamé a modo personal, La Crónica del Demonio. Una Aventura acontecida 1500 años después de la Batalla de Yavin, es decir, muchos después de las películas narradas por GL. La historia que quise contar era la de un maquiavélico sith
y algunos héroes a los cuales se les ocultaba una escalofriante verdad acerca de ellos mismos.
La campaña fue bastante bien creo. Partiendo con aventuras simples, a modo de que los personajes se conocieran e interactuaran entre ellos, para que luego de un corto tiempo, y en forma conjunta, tomaran los trozos del rompecabezas que les ofrecía y los llevarían a la línea principal del relato, a saber la verdad -que no eran lo que pensaban, ni quienes creían- y como todo lo que les acontecía los arrastraba hacia un viejo y poderoso sith, el demoníaco Darth Demontre.
La aventura contaba con seis jugadores, tres caballeros jedi, un iniciado en la fuerza, un soldado y un técnico wookiee. Debo admitir que conforme avanzaban las sesiones noté algunas características de nuestro juego: uno que otro no sintonizaba con el grupo, otros jugadores deseaban el protagonismo mientras que otros no supieron aprovechar el protagonismo que les ofrecí. Sin embargo, y a pesar de mis temores y de las breves separaciones que hubo dentro del juego, la campaña terminó con todos sus jugadores y dentro de los márgenes de la historia –unos márgenes muy amplios.
La Crónica del Demonio dio paso a la Guerra de Sucesión Jedi, con las consecuencias de las acciones de Demontre, los héroes y muchos otros en la vida de la galaxia, la república y la Orden Jedi. Esta última en caos tras diez años de discusiones filosóficas y desacuerdos insalvables entre varios caudillos jedi, anarquía que se suma a la desconfianza de la clase política y la sociedad de la galaxia frente a la milenaria orden y las consecuencias de sus acciones en la ascensión del lord sith Demontre.
Ahora nuestros héroes caminan en un universo que les da la espalda, sin una Orden Jedi que los respalde y con la necesidad de demostrar al universo que aún existe la resolución y la voluntad para traer el cambio y/o la estabilidad a la república.
Aquí comienza la historia, que será narrada en las próximas páginas espero.
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